Puturrú de fuá

Esta expresión la usan en mi casa, creo que para referirse a algo
exquisito y probablemente carísimo. Cómo no, lo exquisito viene de
Francia. Puturrú no es nada en castellano, solo sirve para poner la
boquita como los franceses cuando pronuncian la “u” a la francesa,
como listos para besar a alguien.

Sin embargo fuá podría proceder de una palabra francesa que suena
igual el foie. El foie se puso de moda hace unos años en las barras de pintxos
vascos. El foie a la plancha más exactamente y suele ir acompañado de
un puré de manzana o alguna mermelada dulce. Y ahí sigue, en las
cartas de los bares donostiarras.

Pues bien, resulta que encuentro esta palabra muy útil para las
primeras clases de quien empieza a aprender francés. Como habréis
anotado se escribe f-o-i-e pero se pronuncia fuà. Y es que todo el
mundo aquí ha comido foie alguna vez y seguramente lo ha visto escrito
en las cartas. La “o” junto a la “i” suenan “ua”. Y este es un truqillo para
acordarse cuando aparecen esas dos letras en otra palabra, por
ejemplo “moi”.

Otra cosa de la que no sé si muchos son conscientes es que foie
literalmente es hígado. Si, hígado, ese órgano que tenemos los
mamíferos y que nos sirve de almacén de cosas
buenas y otras no tan buenas. En castellano suena fatal, a mi por lo menos, hígado esa cosa blandurria que te obligan a comer cuando eres pequeño porque tiene
hierro. En francés sin embargo se convierte en biensonante y elegante
¡Una sola sílaba! Qué delicatessen fonético, con un hiato, esa cosa
ambigua entre una y dos sílabas.
¡Qué sutil, cuánta belleza en esa sencillez!

El caso es que “Moi, j’aime le foie”, pero vamos de una manera
apasionada. Como un amor adolescente y sin límites, infinito y eterno.
De hecho una vez siendo adolescente comí tanto foie que me hizo daño
a la tripa, volví a casa doblada en dos. Pero a mi el foie me gusta cuit o
sea cocido o cocinado, la traducción es ambigua. También existe el foie mi-cuit, es decir medio cocinado. Y el más famoso en nuestras barras, el foie à la plancha.

Otra cosa es la procedencia del foie, suele ser de pato o de oca, se
supone que el más fino es el de oca. ¿Y sabéis qué? Hígado y oca en
francés riman: Foie d’oie.

Y acabaré este artículo tan refinando emulando de manera vulgar, a no
sé qué rey francés. Este viéndose obligado a casarse con una católica y
a convertirse al catolicismo para obtener Paris pronunció la célebre
frase:

“Paris vaut bien une messe”

(Paris bien vale una misa)

Pues bien, hoy os digo yo:

“Un foie vaut bien une messe”

(Un foie si que vale una misa)