Cada 11 de noviembre, Francia conmemora el armisticio de 1918, que puso fin a los combates de la Primera Guerra Mundial. Es un día festivo en todo el país: en francés, se dice «un jour férié».
Pero ¿qué ocurrió exactamente el 11 de noviembre de 1918 y por qué esta fecha sigue siendo tan importante en Francia?
La Primera Guerra Mundial
La Primera Guerra Mundial, también conocida como la Gran Guerra o la guerra de 1914-1918, enfrentó a numerosos países y causó millones de víctimas.
Los principales contendientes estaban agrupados en dos grandes alianzas:
- La Triple Entente, formada inicialmente por Francia, el Reino Unido y Rusia, a la que se sumaron posteriormente otros países, entre ellos Estados Unidos e Italia.
- Las Potencias Centrales, encabezadas por Alemania, Austria-Hungría, el Imperio otomano y Bulgaria.
Después de más de cuatro años de guerra, Alemania se encontraba en una situación militar, política y económica muy difícil. A principios de noviembre de 1918, el gobierno alemán solicitó la apertura de negociaciones para detener los combates.
La firma del armisticio
La delegación alemana fue recibida el 8 de noviembre de 1918 en el bosque de Compiègne, cerca de Rethondes, al norte de París.
Las negociaciones tuvieron lugar en un vagón de tren utilizado como oficina por el mariscal francés Ferdinand Foch. Allí se presentaron las condiciones para la suspensión de las hostilidades.
El 9 de noviembre, el emperador alemán Guillermo II abdicó y se refugió en los Países Bajos. Se proclamó la República en Alemania y el nuevo gobierno aceptó las condiciones del armisticio.
El documento se firmó el 11 de noviembre de 1918 a las 5:45 de la mañana. Los combates cesaron oficialmente ese mismo día a las 11:00 horas.
De ahí la conocida fórmula:
«A la undécima hora del undécimo día del undécimo mes».
Un armisticio no es exactamente un tratado de paz, sino un acuerdo para suspender los combates. El final jurídico de la guerra llegó más tarde, especialmente con la firma del Tratado de Versalles, el 28 de junio de 1919.
Las primeras conmemoraciones
El 14 de julio de 1919 se organizó en París un gran desfile militar para celebrar la victoria.
El 11 de noviembre de ese mismo año tuvo lugar una ceremonia más discreta, durante la cual se guardó un minuto de silencio en memoria de los soldados fallecidos durante la guerra.
En 1920, Francia rindió homenaje al Soldado Desconocido, que representa a todos los combatientes muertos sin haber podido ser identificados. Sus restos fueron enterrados bajo el Arco del Triunfo de París.
Dos años después, la ley del 24 de octubre de 1922 convirtió oficialmente el 11 de noviembre en día festivo nacional.
¿Qué se conmemora actualmente?
Durante muchos años, el 11 de noviembre estuvo dedicado principalmente a recordar a los soldados muertos durante la Primera Guerra Mundial.
Desde una ley aprobada en 2012, esta jornada rinde también homenaje a todas las personas que murieron por Francia, tanto civiles como militares, en conflictos antiguos o recientes.
En las ciudades y pueblos franceses se organizan ceremonias delante de los monumentos a los caídos. Se depositan coronas de flores, se leen los nombres de las víctimas y se guarda un minuto de silencio.
En París, el presidente de la República participa tradicionalmente en una ceremonia bajo el Arco del Triunfo, donde se encuentra la tumba del Soldado Desconocido y arde permanentemente la llama del recuerdo.
Un día para recordar
El 11 de noviembre no es únicamente un día festivo. Es también una jornada de memoria y de reflexión sobre las consecuencias de la guerra, el sacrificio de millones de personas y la importancia de preservar la paz.
Aprender francés también significa descubrir la historia, las tradiciones y la cultura de Francia.
En la Academia de francés Olafrance en Donostia-San Sebastián, ofrecemos clases de francés con profesores nativos para que puedas aprender el idioma y conocer mejor la cultura francófona.
