Hace unas semanas, llevamos a nuestros alumnos al mercado de Bayonne para una experiencia de lo más auténtica. La idea era simple: practicar francés en situaciones reales mientras apoyamos a los comerciantes locales. Ahora, queremos animarlos a que vuelvan por su cuenta.

En el mercado, nuestros estudiantes tuvieron la oportunidad de hablar con los vendedores, preguntar sobre productos frescos, y hacer sus compras en francés. Fue una excelente manera de soltarse hablando el idioma en un ambiente natural, lejos del aula. Además, es una excelente manera de apoyar a los comerciantes locales y conectar con la cultura de la ciudad.

La salida fue un éxito y una gran oportunidad para que nuestros estudiantes vivan el idioma en su día a día. Estamos seguros de que se llevarán esta experiencia como un recuerdo divertido y útil para seguir mejorando su francés.

¡No hay mejor manera de aprender que vivir el idioma día a día!